LOS CAMINOS INCORRECTOS
La paz es el fin mas noble que puede tener el ser humano en su mente, y es el fin para el cual todos debemos unirnos. Pero no debemos olvidar jamás que el único medio por el que se puede llegar a la paz es la justicia, y que la justicia solo se da por medio de la igualdad de trato entre todos. Mientras algunos sean vistos y tratados como superiores a otros, mientras algunos se aprovechen de otros, de su ignorancia, mientras algunos aguanten hambre y vivan en condiciones lamentables cuando otros comen manjares y voten lo que no comen, viviendo en mansiones que bien podrían dar techo a decenas de familias… Mientras la sociedad sea así, no podremos hablar de paz, por eso les hablaré hoy sobre el verdadero camino que debe seguir la sociedad para encontrar la igualdad y la paz, siendo claro al refutar otros ‘métodos’ que predican algunos quienes no han hecho un análisis serio de las cosas y sin embargo van por ahí engañando, sea voluntariamente o no, al pueblo.
Lo más importante a la hora de hablar del camino para llegar a la paz es entender que este camino no es sencillo y que, aún cuando algunos digan otra cosa, el camino para la paz esta lleno de batallas. La principal batalla que debe dar un pueblo para llegar a la paz es la batalla contra la ignorancia, el peor enemigo que puede tener una sociedad, pues un pueblo ignorante es un pueblo fácil de engañar, y aquellos pocos que se hacen ver y tratar como superiores son expertos en engañar.
Hoy -esa es la raíz de este ensayo- se llevó a cabo un concierto que tuvo como fin dar un mensaje de paz ‘más allá de la política’, en la cual se escucho a Juanes decir que ‘la política es una manera de excluir a unos u otros por lo que piensan, mientras que las musica no excluye, es la unión de todos’. Con estas palabras juanes dejó en claro que su batalla contra la guerra no es más que una triste lucha sin algún tipo de análisis, y que sus fundamentos no llegan más lejos que las buenas intenciones.
Primero que todo decir que Juanes abordó la situación de una manera facilista y oportunista, pues está intentando hacer parecer fácil el duro camino hacia la paz. Juanes no está siguiendo el camino verdadero a la paz por medio de la justicia, el está buscando la paz por medio de el conformismo, él no busca que todos tengamos lo que bien nos merecemos, él busca que todos estén conformes con sus condiciones, está buscando que el pueblo se rinda y se humille frente a la desigualdad.
Intentar que el pueblo sea conformista frente a la situación no es más que una manera de aumentar la desigualdad entre los ricos y los pobres, no es más que pedirle a los hombres que se olviden del dolor de aquellos que sufren a causa de la situación actual, no es más que pedirnos a los revolucionarios que detengamos esta lucha contra el capitalismo, no es más que pedirle a todos aquellos que mueren de hambre, o por exceso de trabajo, que lo hagan en silencio. Pues tener una visión política, luchar por la igualdad y su consecuente paz, no dejar que otros pisoteen nuestros derechos, o los derechos de los demás, hacer realidad el sueño de una sociedad equitativa, unirnos los oprimidos por el bien de todos, significa para el señor Juanes ser excluyentes.
Así es que aquí estoy, en nombre de todos los oprimidos, para decirle al señor Juanes que el pueblo no se va a callar, que el verdadero camino para llegar a la paz consiste en cambiar el sistema actual, no en conformarnos, porque la paz solo será posible cuando la gente venza la ignorancia, cuando cada individuo entienda que su papel en la sociedad no es menor o mayor al de algún otro, cuando la gente vea que la raíz de los problemas de la sociedad esta en quienes tienen el poder hoy, esos pocos individuos que se niegan a entender el verdadero significado de ser líder.
No podríamos juzgar las intenciones de Juanes, pues lo que nos interesa son sus actos y como afectan al pueblo. Por eso debemos ser sinceros, ser racionales y entregarnos a la realidad. No podemos luchar de manera incorrecta si queremos la paz, pues este intento de Juanes solo servirá a los intereses de los que tienen el poder, de aquellos que quieren que las personas sigan trabajando para ellos por salarios mínimos y sin prestaciones, solo será útil a aquellos que participan de manera voluntaria en el empobrecimiento de las clases bajas, solo será útil para retrasar más la revolución que acabará al capitalismo y su desigualdad.
Decirle al señor Juanes que esta haciendo mucha política para decir que no es bueno, y que si de verdad tiene intereses de paz, debería en primera instancia sentarse a pensar cual es el método a seguir para llegar a ella, sentarse a pensar si verdaderamente la política es el problema de la sociedad, si no le parece que es un poco más grande la cuestión de la explotación a los pobres, si no es más preocupante la privatización de los servicios públicos, si no es mas importante el robo del dinero del pueblo por parte de los funcionarios públicos. Que no sea tan facilista, y si de verdad le interesa la paz, entonces que haga las cosas bien desde el principio, porque puede tener la mejor de las intenciones, pero con eso nunca bastará si no tiene un método verdadero. Lo único que esta haciendo este hombre es aumentar y patrocinar la ya grande falta de interés del pueblo hacia la política, y demorar así la misma paz que tanto dice desear.
Terminar diciendo que gracias a la ayuda que le esta prestando a los opresores, estos no escatiman en gastos para que todo el pueblo escuche ese ‘mensaje por la paz’, decir que los medios oficialistas no paran de cubrir tal acto de irrespeto a la lucha del hombre por la libertad, la igualdad y la paz, decir que ha servido como instrumento de los distintos gobiernos que quieren y ansían, al igual que el, que el ser humano acepte este monstruoso sistema. Pero lo más importante es decirle al señor Juanes, y a todos los opresores, que la rueda de la evolución de la sociedad no se detendrá jamás, decirle que la paz no se trata únicamente de detener los confrontamientos directos entre individuos, países o clases, decirle que la paz también es acerca de una vida digna para cada ser humano en el planeta, que cada día mueren personas de hambre, en Chocó como en los lugares más recónditos de África, que algunas personas tienen miles de millones en sus cuentas del banco mientras otras piden monedas en la calle, que cada día cientos de personas pierden trabajo gracias a la actual crisis económica, que con la producción actual de bienes y servicios se podría mantener a toda la humanidad, pero los que están en el poder no permiten eso. Y mientras sea así, nosotros, los revolucionarios, lucharemos desde las trincheras por acabar con el sistema, lucharemos por hacer que el pueblo nos escuche, nos entienda, y nos permita ayudarles a romper las cadenas, por eso quiero terminar con esta consigna: “PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS”.
Starcarr Lane
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